La Dirección General de Tráfico (DGT) ha presentado los resultados del Proyecto Baseline, que evalúa la seguridad vial de 18 países europeos mediante 8 indicadores clave relacionados con el comportamiento de las personas, vehículos, infraestructura y atención post accidente.
España destaca por tener un buen uso del cinturón de seguridad en las plazas traseras, aunque suspende en el sistema de retención infantil de los coches, con un uso correcto solo en el 46% de los casos, el valor más bajo de los países estudiados.
Por contra, obtiene resultados medio-alto en los indicadores de cinturón y casco. Sin embargo, en velocidad en carretera convencional, alcohol y distracción, se necesita trabajar más para mejorar.
El estudio también analiza las distracciones al volante y destaca que el porcentaje de conductores que no usan dispositivos móviles mientras conducen oscila entre un 88% en ciudad y un 95% en autopista, si bien debe tenerse en cuenta que hay ciertas diferencias metodológicas. En cuanto al consumo de alcohol, se registraron los peores datos en las noches de los fines de semana.


