A principios de septiembre la Dirección General de Tráfico (DGT), a través de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, llevó a cabo una campaña especial de vigilancia y control en las carreteras especialmente frecuentadas por motoristas, que se ha saldado con 492 denuncias formuladas, sobre un total de 14.990 motocicletas controladas.
Como suele ser habitual, la mayoría de los controles, 11.236, se llevaron a cabo en carreteras convencionales, ya que estas continúan siendo las más peligrosas para los motoristas al concentrarse en ellas el 77,6% de los siniestros mortales en este tipo de vehículos.
De todos los controles realizados, la infracción más numerosa fue, con diferencia, el «exceso de velocidad», con 112 denuncias formuladas (98 en carreteras convencionales y 14 en autopista/autovía), seguida a gran distancia de «carecer de la ITV en vigor» (63 denuncias formuladas).
Lo más preocupante es que 36 motoristas fueron detectados conduciendo bajo la influencia del alcohol (31) y otras drogas (5), 17 fueron sancionados por no llevar el casco o hacerlo de manera inadecuada y 14 por llevar a cabo una conducción negligente o temeraria.
Además, destacan las denuncias formuladas por el uso de silenciadores (38), por no respetar la marca longitudinal continua (30), por adelantamientos antirreglamentarios (20) o por no disponer el conductor de la documentación obligatoria (26), entre otras.